La tecnología es un arma de doble filo

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Siempre digo que la tecnología es maravillosa. Que es la herramienta que nos ha permitido avanzar a pasos agigantados como humanidad, desde la invención de la rueda y la escritura, hasta el día de hoy donde tenemos dispositivos electrónicos e internet. Que ella nos permite mejorar la calidad de vida de las personas en todo sentido, desde las cuestiones más básicas y esenciales hasta temas como el ocio. También sostenía que con el uso de la misma, las libertades iban a ser cada vez mayores y que los opresores iban a caer… hasta ahora.

Internet es sin lugar a dudas uno de los mejores inventos del hombre, nos permite comunicarnos de una forma instantánea con cualquier parte del planeta en cuestión de segundos. Esto ha logrado que la productividad y el intercambio cultural sea cada vez mayor, a este fenómeno se lo denomina globalización y es fundamental en el Siglo XXI. Además, le da lugar a todas las voces, esto contribuye a la libertad de expresión, ya que cualquiera puede emitir su opinión sobre cualquier tópico. Debido a todo esto, siempre dije que internet es sinónimo de libertad.

Sin embargo, la realidad me permite entender que no todo es tan pintoresco como parece. Esto ocurre solamente en sociedades donde la libertad es un valor y donde los gobiernos no someten a sus ciudadanos. Pero cuando esto no pasa, es decir, cuando uno vive bajo la gobernación de un régimen con características autoritarias, ante esta expresión de libertad aparecen acciones como la censura a los opositores y el control total sobre las personas físicas y jurídicas a través de la tecnología. Básicamente lo que está haciendo el Kirchnerismo en este momento en la Argentina. Actualmente hallamos casos en dónde muchas cuentas en redes sociales son denunciadas y dadas de baja por el solo hecho de pensar distinto al oficialismo, sin haber violado ninguna reglamentación o ley de las mismas. ¿No es siniestro querer acallar las voces de los ciudadanos sólo porque éstas le molestan a un gobierno de turno? ¿Nuestros representantes no deberían trabajar para que nosotros vivamos mejor, en vez de imponer su ideología política para quedarse en el poder eternamente?

Y como si esto fuera poco, estamos viviendo algo mucho más peligroso, el control social de los argentinos. El gobierno de los Fernández ha sacado una aplicación móvil llamada Cuidar por la pandemia del Coronavirus, la cual era de carácter obligatorio para los trabajadores, dónde debían completar sus datos personales y activar la geolocalización del teléfono. Hablo en tiempo pasado porque estas características fueron recientemente desechadas debido a la presión de la oposición. Pero la intención es clarísima. Nos están llevando hacia el autoritarismo total, hacia un sistema comunista y opresor. ¿Para qué necesita el Estado saber en qué ubicación exacta se encuentra cada ciudadano? Lo mismo ocurre con la app que se está desarrollando para poder sacar un “turno” para viajar en tren, mediante el número de DNI o esta prohibición de utilizar la SUBE a menos que seas un trabajador esencial. De nuevo, un control injustificado del Gobierno hacia los ciudadanos, aprovechando esta increíble herramienta llamada tecnología para someternos. En vez de usar estos recursos para verificar que los presos estén cumpliendo su condena, se aplican con los individuos que cumplen la ley. Es realmente indignante.

Para concluir con este artículo, creo que es muy importante que seamos conscientes de todo lo que está pasando y que no permitamos el avance de estas acciones que privan nuestras libertades. Tengamos en claro que si ellos pueden usar la tecnología para el mal, nosotros podemos usarla para el bien, para defender, mantener y ampliar nuestros derechos. No dejemos que nos roben lo más preciado que tenemos, como dijo San Martín, “seamos libres y lo demás no importa nada”.

 

Por Maia Ocampo